¿En qué momento gateará mi bebé?

Aunque es imposible determinar a qué edad empiezan a gatear los bebés, por lo general suelen hacerlo entre los seis meses y el año de edad. Es importante tener en cuenta que cada bebé es distinto y lo hará una vez esté preparado. Incluso, no tienes por qué alarmarte si no lo hace, ya que también hay casos en los que el bebé no llega a gatear, sino que empieza a caminar directamente.

Hay algunos indicios que puedes reconocer para saber si tu bebé está preparado para comenzar a gatear, pero ten en cuenta que el desarrollo de cada bebé sigue un ritmo propio. Que sepa sentarse sin ayuda, que se quede sentado más de diez minutos o que cambie de posición frecuentemente porque no le gusta estar quieto son algunas de las señales más claras; de esta manera, el bebé irá adoptando paulatinamente la postura ideal para gatear. Otro detalle importante es que no todos los bebés gatean de la manera tradicional, algunos lo hacen moviéndose mientras están sentados o deslizando la barriguita mientras se ayudan de sus piernas y brazos.

Si bien no existe una guía sobre cómo enseñar a gatear a un bebé, los consejos que te damos a continuación te ayudarán a motivar a tu hijo para comenzar a gatear: desde los cinco meses, déjalo en el suelo durante períodos cortos, boca abajo y con algunos objetos delante de él. Así se interesará y querrá cogerlos. Además, si te parece que tu bebé ya podría estar preparado para gatear, puedes también dejar algunos juguetes lejos de él para que vaya tras ellos, al igual que obstáculos como cojines u otras cosas que no lo lastimen para que a aprenda a evitarlos.

Como lo primordial es el bienestar de tu bebé, deberás tener en cuenta algunas reglas de seguridad. Por ejemplo, escoger sitios libres de peligro en la medida de lo posible, apartar cualquier objeto que pueda hacerle daño y tapar los enchufes cercanos. Mucho cuidado con lo que dejes a su alcance, ya que en esta etapa los niños suelen llevarse todo a la boca y sobre todo, nunca lo dejes solo, puesto que es importante que cuente con vigilancia.

Sé parte de esta etapa tan valiosa en el crecimiento de tu bebé, ten paciencia y asegúrate de no presionarlo ni reprimirlo, recuerda que apenas está descubriendo la coordinación y control de su cuerpo con el movimiento, así que déjalo moverse con la suficiente libertad y experimentar el mundo de manera independiente. Pero más importante todavía, ¡disfruta de estar presente en el crecimiento de tu bebé!

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