Pequeños cuidados, mayor bienestar

Consejos y cuidados

Tan importante como alimentarse bien resulta cuidar el cuerpo ante los cambios o las molestias propias del embarazo. Aquí tienes algunos consejos sobre los más habituales, acompañados de pequeños trucos o indicaciones que pueden ayudarte a sentirte mejor.

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  • Cabello
    • Prescinde del secador, siempre que puedas.
    • Evita los tintes con colorantes a base de amoníaco y/u otros compuestos químicos oxidantes de alta absorción a través de la piel.
    • Tampoco uses productos químicos para moldear o desrizar.
    • Lávate el pelo suavemente y date un masaje a círculos para favorecer el riego sanguíneo.
    • Cepíllate suavemente de forma habitual.
    • Usa un cepillo de cerdas redondeadas, ya que ayuda a la microcirculación del cuero cabelludo.
  • Caída del cabello en el postparto
    • Sigue una alimentación rica en vitaminas del grupo B, vitamina A y vitamina C, minerales (hierro, calcio y yodo) y aminoácidos como la cistina.
    • Usa productos dermocosméticos como champús y mascarillas nutritivas para fortalecer tu pelo y frenar su caída.
  • Higiene personal

    Se recomienda bañarse o ducharse diariamente para evitar el aumento de la sudoración y la secreción de grasa durante el embarazo. Bañarse además tiene un efecto relajante y estimulador de la circulación, que te ayudará a sentirte mejor.

  • Higiene dental

    Es vital mantener dientes y encías limpias durante el embarazo, ya que los cambios hormonales y el aumento de las necesidades de calcio, pueden afectarles, provocando gingivitis, caries, u otras patologías. ¿Qué hacer? Algunos consejos...

    • Cepíllate después de comer un mínimo de 2 veces al día (mañana y noche).
    • Hazlo de forma minuciosa pero suave, masajeando las encías: las fortalecerás, evitarás un futuro sangrado y que disminuya la sensibilidad.
    • Usa hilo dental o cepillos interproximales además de una pasta con flúor, enjuagues, colutorios u otros productos adecuados para la sensibilidad o el sangrado. Pregunta a tu dentista o farmacéutico por el más indicado.
    • Visita de forma periódica a tu dentista durante el embarazo.
    • Come más alimentos ricos en calcio y vitaminas A y D para darle a tu bebé las cantidades que necesita sin que tenga que quitarla de tus reservas, dientes o huesos.
  • Higiene íntima

    Debes tener cuidado con este aspecto durante el embarazo debido al aumento del flujo vaginal (leucorrea), tanto en cantidad como consistencia, y adquiere coloraciones más oscuras. Algunos consejos:

    • Bebe mucha agua.
    • Opta por jabones líquidos y suaves adecuados para la higiene íntima y de uso exterior. Evitarás las infecciones por hongos y cándidas.
    • Se recomienda un mínimo de una o dos limpiezas diarias de la zona.
    • Seca cuidadosamente las zonas íntimas para evitar el crecimiento de gérmenes.
    • Usa ropa íntima cómoda de tejidos naturales como el algodón.
    • Evita los lavados vaginales ya que alteran la flora beneficiosa y aumentan el riesgo de infección.
    • Si notas picor o escozor, consulta a tu especialista.
  • Cuidado de las estrías de la piel
    • Mantén tu piel hidratada durante toda la gestación, sobre todo en los últimos meses de embarazo y en el primer periodo post-parto (hidratación externa).
    • Aliméntate de forma saludable, bebe mucho líquido para favorecer la hidratación interna.
    • Puedes recurrir a una crema específica para estrías, ya que favorecen la resistencia de la piel.
    • Si las estrías ya han aparecido, mantén todos estos cuidados ya que puedes mejorar su aspecto y disimularlas.
    • Consulta a tu ginecólogo o farmacéutico para que te informen con más detalle, y ten en cuenta que algunas de las estrías del embarazo se notan mucho menos tras el parto al volver al peso habitual.
  • Cuidado de las manchas de la piel
    • Utiliza siempre crema solar de factor de protección elevado cuando tomes el sol.
    • No tomes baños de sol por periodos largos para evitar que las manchas se resalten.
    • Seguramente las manchas desaparecerán tras el nacimiento del bebé, pero si no lo hacen, consulta con tu especialista.
  • Cuidados del pecho
    • Mantenlo hidratado durante todo el embarazo, ya que es una zona sensible a la aparición de estrías.
    • Desde el sexto mes, si empiezas a producir calostro, utiliza discos absorbentes para evitar manchar la ropa, y lávate le pecho con agua y jabón para evitar irritaciones.
    • Tras el nacimiento, mantén hidratados los pezones para evitar las grietas. Hay productos farmacéuticos que pueden ayudarte.
    • Tras dejar de amamantar puedes paliar la pérdida de firmeza con productos dermocosméticos, pero recuerda que debes ser constante para que sean efectivos.
    • Durante el embarazo y posteriormente en la lactancia, usa sujetadores que sostengan firmemente el pecho sin comprimir los pezones y opta por ropa ancha y cómoda.
  • Combatir las hemorroides
    • Muévete, camina, o pasea. Haz los ejercicios de Kegel.
    • Toma baños de asiento calientes ya que mejoran la circulación, y altérnalos con paños fríos, que ayudan a disminuir la inflamación y la sensación de dolor.
    • Mantén la zona perianal (desde la vagina hasta el recto) muy limpia.
    • Si las molestias no mejoran, consulta con tu médico para valorar la aplicación de algún tratamiento de crema antihemorroidal.
  • Varices y circulación de la sangre
    • Evita estar mucho tiempo de pie.
    • Al sentarte, no cruces las piernas.
    • Siempre que puedas, eleva las piernas por encima de las caderas.
    • Haz ejercicios con los pies de forma regular.
    • Consulta con tu especialista la posibilidad de utilizar medias compresivas para mejorar la circulación de las piernas tras el embarazo.
  • Ejercicio

    Fuente de beneficios para la salud de la madre y del bebé: mejora el sistema cardiovascular y el metabólico, ayuda a bajar de peso tras el parto, disminuye la ansiedad, y mejora el humor y los patrones de sueño. También puede aliviar molestias del embarazo como estreñimiento, dolor de espalda, cansancio, hinchazón de piernas y venas varicosas. Algunos estudios indican que el ejercicio contribuye a que los partos sean más rápidos y se necesiten menos medicamentos para inducir el trabajo de parto y epidurales. Si tu embarazo es de bajo riesgo, puedes hacer ejercicio de forma regular, siguiendo algunos consejos:

    • Haz ejercicios de relajación y estiramiento antes y después de cada sesión.
    • Bebe líquidos suficientes antes y durante el ejercicio para evitar acalorarte en exceso.
    • Come frutas, verduras y carbohidratos como pasta y cereales.
    • En el segundo y tercer trimestre, intenta evitar los ejercicios en que debas ponerte boca arriba, ya que limitan el flujo sanguíneo al vientre.
    • No llegues al agotamiento extremo: significa que tu bebé y tu cuerpo reciben menos oxígeno del que deben.
    • ¡Cuidado con el equilibrio! Tu centro de gravedad se ha modificado, puede que no seas tan ágil como antes.
    • Evita deportes con riesgo de golpes como hockey, fútbol y baloncesto, y de equilibrio como la gimnasia, el esquí o montar a caballo.
    • ¿Deportes recomendados? Aquellos que no requieran grandes esfuerzos ni levantamiento de peso como la natación, o un buen paseo.
    • El ejercicio en el agua es ideal ya que te sentirás más ligera y flexible.
  • Estreñimiento
    • Incluye en tu dieta alimentos ricos en fibras como pan integral, cereales integrales, fruta y verduras...
    • Bebe mucho líquido (agua, zumos de fruta, sopas y caldos).
    • Haz ejercicio y evita el sedentarismo: así estimularás el tránsito intestinal.
    • Márcate un horario para ir al baño.
    • Levanta las piernas durante la evacuación, ya que esta postura relaja el esfínter anal.
    • Si el estreñimiento no mejora siguiendo estos consejos, consulta con tu ginecólogo. Quizá considere necesario que tomes algún laxante, pero no te automediques, no todos los laxantes son aptos para el embarazo.
  • Consejos contra el dolor de espalda
    • Opta por calzado cómodo durante todo el embarazo.
    • Al agacharte, mantén la espalda erguida y dobla las rodillas.
    • Para mantener la espalda recta al sentarte, ponte un cojín o una toalla enrollada en la zona de los riñones, mantén la espalda recta y las caderas adelantadas.
    • Si estás acostada, ponte una almohada entre las piernas para mantener la espalda correctamente.
    • Haz ejercicios para fortalecer los músculos de la espalda y los glúteos. Pregunta al especialista sobre qué ejercicios pueden irte bien.
    • Date calor con una bolsa de agua caliente o una esterilla en las contracturas, ya que ejerce un efecto calmante.
    • Si el dolor es fuerte, consulta con tu ginecólogo si puedes tomar un analgésico suave, pero nunca te automediques.
  • Piernas cansadas
    • Evitar estar de pie mucho rato.
    • Si se te hinchan los pies, siéntate y levántalos lo más alto posible.
    • Ponte cómoda, con las piernas elevadas y descansa.
    • Haz alguno de los siguientes ejercicios:
      • Túmbate boca arriba y eleva las piernas: haz círculos con los pies y, a seguidamente, movimientos de bicicleta.
      • Dobla las piernas, levanta una de ellas y, sujetándola con las dos manos por la pantorrilla, tira con cuidado hacia ti todo lo que puedas.
      • Tumbada boca arriba, relájate cruzando y doblando las piernas hacia la barriga.
    • Si la sensación de retención de líquidos es fuerte puede que sea indicador de una tensión arterial elevada (hipertensión arterial). Si la hinchazón es considerable o si también se te hinchan manos y cara, consulta inmediatamente a tu ginecólogo.
  • Falta de sueño
    • Haz ejercicios de relajación para reducir el estrés.
    • Apuesta por la comodidad: que la temperatura del dormitorio sea agradable, usa ropa cómoda y almohadas para apoyar la espalda o el abdomen.
    • Date una ducha o baño antes de ir a dormir: te ayudará a relajarte.
    • Evita levantarte durante la noche si puedes.
  • Molestias digestivas
    • Evita el tabaco.
    • Come poco y de forma frecuente: al menos 5 veces al día.
    • Evita las comidas fritas o muy grasas, picantes, bebidas con cafeína y bebidas cítricas, chocolates...
    • Tras las comidas, reposa semisentada.
    • Después de cenar, no te acuestes inmediatamente: deja que pase un tiempo.
    • Duerme con cojines o dos almohadas que te ayuden a estar semiincorporada.
    • Bebe entre horas para mantenerte hidratada. Es mejor que beber mucho y sólo durante las comidas.
    • Usa ropa cómoda. La ropa apretada puede oprimir el estómago y aumentar la sensación de ardor.
    • Si los ardores de estómago persisten, consulta a tu ginecólogo.

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